La joyería contemporánea pretende
un diálogo entre el creador y quien admira y consume esta obra. A partir de
conceptualizar alguna temática personal o de actualidad, pretende
resignificarla y ponerla al alcance, “a las manos” y a “la piel” de un interlocutor.
Es por esta razón que este tipo
de obra tiene una gama muy amplia de acción, que puede ir de lo personal más
profundo e íntimo, hasta abarcar temas sociales de relevancia mundial que lo
mismo impactan en lo individual o colectivo a las personas.
Lo distinto es que en este caso,
las reflexiones y conceptualizaciones no sólo se plasman a través de palabras
escritas o sonoras, sino a través de la materialización de un objeto que cobra
sentido en manos del autor, pero que va más allá; ya que al exponerla al
público se entabla una comunicación interpersonal.
Luna Milenaria es un sentir
íntimo que se materializa en piezas multicolor para compartir con un
interlocutor que las atesorará cerca de su propia piel. El escenario de Luna
Milenaria es el propio cuerpo, por eso es tan diverso como la personalidad de
cada individuo. Es decir, es un compartir profundo entre el creador y quien
adquiere la creación.
La esencia de la joyería
contemporánea es el rechazo de la producción en serie. Ya no se utilizan sólo
materiales tradicionales, ahora se mezclan materiales que en otro momento
jamás se hubieran tomado en cuenta, y es que la joyería contemporánea no tiene
un uso exclusivamente ornamental. Sus antecedentes se dan a partir de los años
60 donde se genera un movimiento con cambios radicales en la joyería.